17 de junio de 2011

Cerrado por inventario

Decidí alejarme por un tiempo de escribir entre otras cosas, luego de leer y reeleer mi trilogia de blogs donde todos dejaban ver que las cosas acá adentro no marchaban nada bien. Nos toco cerrar el sitio y colocar  interiormente un rótulo  CERRADO POR INVENTARIO y fue así que me dispuse a empezar hacer un recuento de lo que se perdio, pero fue mejor de lo que crei, por que fue ver lo que quedaba y aun me quedaba mucho.
Entramos a una introspección que resulto siendo dura y exahustiva. Podría decir que el cielo alineo todo, las personas, los lugares, los mensajes, pero sobre todo dispuso mi corazón para inicar con esa vuelta de calcetin que tanto necesitaba.
Qué cambio? por fuera nada, por dentro mucho. Simplemente estoy trabajando en ordenar ideas, equilibrar cosas y módular a las emociones (que son similares a una niña de 4 años malcreadas e incontrolables) estamos asumiendo el volante de muchas de mis ideas, que vaya que si no son como liquadora en acción o como me dijo alguien un conejo a campo abierto.
Debemos parar cuando la vida nos lo pida, romper lo que ya no esta en nuestro ahora, toca dejar de acariciar el dolor, asumir el riesgo de nuevas cicatrices para luego unicamente tener chance para un café y explicar el aprendije de ella en nuestras vidas.

Todos perdemos cosas, personas y sueños. Pero es tan maravilloso volverlos a reeconstruir, tal cual trocitos de lego. Se pierde más cuando se va a ganar más.