26 de octubre de 2009

El fantasma de noviembre




Decidí tomar el camino largo para el olvido.
Tal vez no siento lo mismo, pero añejo eso que me hizo feliz.
A veces creo que no sabes ni lo que sientes, pero yo sé que estas conmigo en cada noviembre. Te quedas en el frío de las tardes, tal vez tan solo tienes miedo y no te apareces. Cada año te dejo mis días de ese ayer que tú también extrañas.

En el mar de mi corazón yo guardo eso que cautivo mi ternura. Eso que nadie ha vuelto a ver. Tal vez los años te demuestren que no existe el amor perfecto.
Bien lo sabe Dios que en mi mundo de amor solo eras tú.
Todavía tengo penas… que se resuelven con abrazos…pero no entiendes que no tengo amores perfectos sin ti.

El presente me da la certeza que no hay quien te quiera más que yo.
En mi mundo encapsule esa muñeca, ese perrito, esas navidades, esas peleas. ¡Ay! mi fantasma como te explíco que no hay amores perfectos.

Tontito porque peleas contra el sentimiento y mientras pelees con él no vas a poder ser feliz. Ni yo tampoco, porque escribo estas cartas sin destinatario que hago solo para liberarme un poco, desgastarme o como se llame… pero por lo menos confieso que aún formas parte de mi vida. Todavía sos mi ideal. Mi hombre imperfecto, pero perfecto para mí. En cada paso aún estas.
No se si te merezcas tanto amor, pero yo te lo otorgo porque emprendí que el amor es eso… rendirse.

En mi mundo paralelo contigo… sabes soy muy feliz, te tengo cada mañana.
Hablamos de tus diseños, de nuestras rutinas y eso me gusta. A pesar de la realidad en esos instantes me das vida, en mis encuentros imaginarios. Tal vez me estoy volviendo loca o es la soledad y es el aprendizaje. Eso no lo sé.

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