Lo más cercano a ello fue una experiencia aterradora, baje con lágrimas en mis ojos, asustada y petrificada por no tener el control. Por momentos pensé que mi corazón se detendría. Creo que lo más espantoso fue sentir que mis manos no podían aferrarse a nada y ver que la caída era eminente. Claro existen otras medidas de seguridad que me detuvieron, que para mi no era nada confiables y maximizaba mi intenso miedo.
Recuerdo que en ese entonces las amigas y mi hermana se asustaron más por ver mi expresión. Bueno, ahora años después hago lo mismo pero con mi vida. Sabiendo que algo detendrá mi caída. Decidí dejarlo todo y empezar de nuevo. Tonto para algunos, pero para mí es tan solo redirigir mi camino o mejor dicho transitar en mi camino. Miedo si a veces me pasa por la cabeza, pero también, siento emoción, alegría y motivación. Ya visualice a donde voy y no me detendré. Aclaro no es un cruce de emociones o de hormonas, solo supe que es lo que no quiero. Decidí dejar de ser ordinaria y dejar mis falsos o adoptados YO.
Dios me acompaña y eso me basta. Además soy doblemente afortunada porque la gente que me ama estará esperándome al cruzar el puente.
Saltar un bungee y dejar un empleo en estos tiempos igual ambos son una locura. Pero una locura que te carga de energía y te enfrenta a tus miedos. Quiero dar más, puedo dar más. Responsabilidades vrs felicidad… creo que puedo con ambas. Pensé que el camino a los 30 seria más difícil, que absurdo me siento más autentica por atrevida e irreverente, Voy hacer creativa y eso me encanta. Siento que Dios y la vida me piden algo para crecer y es mi voluntad y ponerme hacer lo que tengo que hacer.
Empiezo este viaje con felicidad por lo que dejo y por lo viene. Voy a este salto infinito y solo te pido ¡!!Acompáñame!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario