17 de agosto de 2010

Ese libro

El cómo llegó a mis manos fue un día existencialista donde me paralizo y yo misma me boicoteo todo.

Pero bendita la red, fue una de tantas frases que se colocan en Google, que ojala así mismo nos encontráramos cuando nos perdemos. Pero como siempre buscando títulos que me den corazonadas para leerlos vi la frase CORAJE, pensé era un tema de temperamento o de fortaleza, no sé solo lo baje. Osho un autor que me dio la impresión hindú con alguna corriente rollera, pensé eso no aplica para mi.

Hace unos meses leí otro libro que me hizo saltar del bongee, si me dio el impulso o mejor dicho me mostró la fotografía de mi. Fue un libro exquisito y confrontativo con un lenguaje simple, pero con mucho corazón el DADOR DE SUEÑOS, fue una corazonada sabía que era para mí. Dos semanas y libro devorado. Ahora con Coraje ha sido una introspección, leo y vuelvo a releer no por complicado, sino por profundo. Veo las perlas y veo a Dios, entiendo mi corazón que debo  escalar cumbres internas, aunque por momentos me detengo y ahora tengo citas conmigo misma.Un par de sábados, incluso, con tiempo de un jugo, mi libro y yo. Pensando que he sido una tonta por darle tanto espacio a mi mente y no a mi corazón. Darle un nuevo sentido a la palabra "descubrir" y confiar más en lo desconocido.


Frases como:
Podría ser un amigo o un enemigo, ¿quién sabe? ¡Y no hay ninguna forma de saberlo!

La única forma de saberlo es permitirlo, Dios siempre es lo nuevo. Por eso, cuando hablas de Dios, no se puede usar el pasado o el presente. No se puede decir: «Dios era», ni se puede decir: «Dios será. » Sólo se puede usar el presente: «Dios es». Siempre es nuevo, siempre es virgen. Y tiene acceso a ti.

Terminando de escribir este blog y no he concluido el libro, pero la travesía me gusta, y lo disfruto sin prisas.



No hay comentarios: